viernes, 26 de noviembre de 2004

Algo de poesía

"Noche abierta.
El río la luna
llena refleja.
Entonces es
cuando cojo una piedra.
Acierto a su reflejo
y la luna desaparece; mi pena
y mi desesperación
rápidamente aumentan."


(escrito a los 15 o 16 años)

Me miro al espejo y el reflejo me dice que casi no he cambiado con los años. Mi aspecto sigue siendo tan infantil como a los quince. Pero eso no significa que yo no haya cambiado en absoluto.

jueves, 25 de noviembre de 2004

Una rana, dos ranas, tres ranas...

Una rana de papel miraba la luna y suspiraba. Suspiraba de amor y de desesperación. Suspiró durante noches enteras, semanas, meses. Suspiró incluso mientras dormía. La rana sólo sabía suspirar por la luna, hasta que se murió de pena.

Otra rana se miraba al ombligo. Esta rana era suave como el terciopelo, pues era una rana de peluche. Sus grandes ojos apenas brillaban y se veía en ellos tristeza y soledad. Lo único que esa rana sabía hacer era mirarse al ombligo. Y de tanto mirarse al ombligo no vió a la serpiente de cascabel que se la comió.

Y de la nada surgió una tercera rana que no paraba de saltar. Era pequeñita, compacta y de plástico. Una ranita de juguete, con cuerda y todo. Y la ranita saltaba y saltaba, de un lado para otro, porque no podía (ni quería) estarse quieta. Tenía miedo a que una vez parara, dejara de moverse. Y de tanto saltar, tropezó con la rana de papel muerta y cayó al fondo de un estanque lleno de lodo. Jamás pudo salir de allí...

¿Conclusión? Suerte que yo no sea una rana... Lo mío es ser un burrito tozudo y empanado. ¡Qué cosas!

martes, 23 de noviembre de 2004

Un día más

Como ya va siendo habitual en mi, me he vuelto a despertar demasiado tarde como para ir a la universidad. Vamos, que el día no ha comenzado muy bien que digamos. Para colmo tenía un examen del cual no sabía NADA; no sé cómo lo he hecho, pero he calculado mal y he llegado diez minutos después del inicio del mismo. Si el anterior parcial fue un desastre, éste seguro que me hundo.

Cosas de la vida.

En fin... Que aún sigo dando tumbos sin llegar a ningún sitio. Aunque tampoco sé adónde quiero ir, dónde quiero estar. Y pasan los días y veo como todo se me viene encima y como cada vez es más difícil salir del agujero que he ido creando con mi actitud.

Suerte que desde hace siete meses que una luz me acompaña en este camino pedregoso y polvoriento que llaman vida, que sino...

lunes, 22 de noviembre de 2004

Un comienzo...

Me gusta mucho escribir y escribo desde que tengo uso de razón. He escrito en diarios, he escrito un sinfín de poemas, he llegado a escribir historias y cuentos... Pero pocas veces he dado a conocer lo que escribo. Por eso he comenzado esto; porque tengo ganas de expresarme a través de la palabra escrita, de ser yo misma en un mundo que no hace más que darme dolores de cabeza.

En fin... Esto ya es un comienzo, ¿no?