domingo, 27 de febrero de 2005

alcoholizándonos un poco

Es viernes (o sábado). Es de noche. Te vas a cenar con unos amigos. Bebes. Sales luego de fiesta. Bebes. Vas a un bar. Bebes. Bailas. Bebes. Conoces a alguien. Bebes. Le invitas a una copa. Bebes. Te sientes mareado. Bebes. Acabáis enrollándoos en los lavabos. Bebes. Cierran el local. Vomitas. Llegas a casa. Duermes. Te levantas resacoso. Te tomas una aspirina. Juras que no volverá a pasar.

¿No es estúpido?

jueves, 17 de febrero de 2005

persiguiendo a carol

descubrí el libro de Carol por casualidad en una novela barata, de esas que nunca llegarán a ser obras maestras (las hay a millones), que me compré hace más de un año. nunca había oído hablar de ella, y jamás me hubiera imaginado que su autora tuviese el prestigio que tiene. ni se me hubiera pasado por la cabeza que Extraños en un tren, El amigo americano y Carol fuesen del mismo autor. reconozco también que soy muy naïve, muy simplista y una pensadora de andar por casa, que leo muy pocos libros y que encima los leo mal, así que quizás sea normal mi ignorancia. pero eso no quita que mi sorpresa fuese mayúscula al ver que Carol trataba sin tapujos el tema que aún hoy se considera tabú. a pesar de estar de moda lo de salir del armario (muchos heteros piensan así), la homosexualidad sigue siendo un tabú, como el sexo en sí.

la verdad es que ya no recuerdo qué quería escribir al principio... en fin, a ver cuando me acuerdo...

miércoles, 16 de febrero de 2005

fingiendo ser poeta

la luz débil de unas velas
en el centro de la mesa
y el resplandor de tu mirar
frío, distante, muy orgulloso.
las palabras invaden el aire
de la primavera de esperanza
y, mientras te observo en silencio,
mi mente las reúne con la emoción
de poeta inexperto y les da forma
de canción de amor, de canto a la vida.
"¿bailas?", pregunto vacilando
cuando suena la suave melodía
que nos hace estremecer, llorar.
tus ojos tropiezan con los míos
y una breve sonrisa se pinta en tus labios.
la pista a nuestros pies,
el tiempo simplemente observa
a un destino pasar por delante suyo.
el mundo que nos rodea
se funde lentamente en nuestro corazón
y poco a poco, sin saberlo,
dos almas se funden en silencio.

23 de junio de 1999

*-*-*

en el fondo no soy más que un espíritu pueril y que poco sabe de la vida. me dejo llevar mientras observo sin intentar mover un dedo para cambiar las cosas. ¿podría acaso cambiarlas? quién sabe...

lunes, 14 de febrero de 2005

recuerdo a la luna

la luna forma parte de mí. su recuerdo, su nombre, su sonrisa de niña traviesa y su voz angelical están pintadas en mi alma, como un tatuaje de miles de colores. ella lo fue todo. ella fue mi centro, mi vida y mi arte. tengo tantos recuerdos que no fuí capaz de tirar a la basura cuando la rabia se apoderó de mí... esto es un tributo para tí, mi luna de los dieciseis, porque ya no existes.

recuerdo claramente aquel día de verano. llegaste tarde, como de costumbre, y estuvimos horas y horas hablando de nada y de todo. yo estaba enamorada de tí; lo sabías pero no decías nada porque tú no lo estabas de mí. vimos juntas el espectáculo de las fuentes de montjuïch. me acariciaste el pelo. fuimos a mi casa y te quedaste a dormir. habían dos camas, pero preferiste dormir conmigo, junto a mí. quizás no estabas enamorada de mí, pero sí me querías mucho. lo sé.

¿sabes? ya no estoy enamorada de tí; hace mucho que la llama se apagó. ¿y sabes por qué? porque ya no eres lo que fuiste. nunca volverás a serlo.

y ahora... mi princesa. sin ella, todo sería muy negro. ahora me toca construir recuerdos con ella.

*-*-*

y es san valentín. un día rosa, lleno de corazoncitos y muy floreado. ¡qué le vamos a hacer! el consumismo nos consume. en fin, cosas de la vida...

martes, 8 de febrero de 2005

¿La vida es sueño?

De pequeña tenía sueños. Quería ser Picasso (no como, quería serlo de verdad). Después quise ser escritora o periodista. Quería (y quiero) ver mundo, vivir el mundo y llegar a entender algo de la vida. Quería saber por saber, simplememente porque aprender era divertido en sí. Soñé con dibujar, con desnudar mi alma a través del arte. Quise cosas. Quise sentir cosas. En definitiva, mi sueño era aprender y enseñar lo que había aprendido.

Y ahora... Ya no sé si es un sueño o una necesidad, pero lo que sí sé es que sigue latiendo en mí ese afán de querer entender, de aprender de la vida y sobre la vida.

Creo que ya sé lo que me mantiene viva. Lo acabo de descubrir en este mismo instante. Y espero no olvidarlo nunca.

lunes, 7 de febrero de 2005

escribiendo algo...

Hoy toca hablar de contrastes, de frío-calor, de amor-odio, de blanco-negro. ¿Matices? ¿Qué existe el templado, la indiferencia o el gris? Eso ya es otra historia; ni me voy a meter en eso. Quiero hablar de extremos, de lo que implica una cosa y la otra, lo que he ido experimentando a lo largo de estos años. Vamos, que como siempre hablaré de mi. ¿Para qué sino sirve un blog? ^^U

Aunque me empeñe en estar en el medio, en no opinar, en hacerme la indecisa y en parecer lo que no quiero parecer, la realidad es que soy una persona que va de un extremo al otro. O amo o odio, o me gusta o no, o tengo frío o calor, o es blanco o es negro. Como a casi todo el mundo, ¿no? Porque creo que mentimos cuando decimos que tal nos es indiferente o que cual nos da igual. ¿Es eso verdad? ¿Somos unos mentirosos convulsivos?

Porque yo a veces tengo la sensación de estar mintiendo constantemente. Cuando me preguntan mi opinión intento ser lo más neutral posible, no vaya a ser que hiera las sensibilidades de las personas que me están escuchando.

¿A eso se le llama ser falso? Entonces soy falsa. Entonces soy una copia de millones de personas de este mundo. ¿Me hace esto peor persona? ¿Admitir esta falta me hace menos ser humano?

(¡por diox! ¡qué desvario! y me estoy yendo por las putas ramas... ¬¬)

Volvamos al tema. Se podría decir que soy algo extremista, pero tan sólo es una opinión como otra cualquiera. Que conste que ahora mismo estoy algo dopada (tengo un constipado terrible) y soy muy propensa a las idas de olla de este estilo. Eso sí, el tema de los contraste lo llevo arrastrando desde el sábado por motivos personales. Digamos que mientras el viernes todo iba bien, el sábado parecía que se volvían a torcer. Toda la euforia de un día se desvanecía por instantes y dejaba un regusto amargo en el paladar, haciendo que me preguntase (again) si valía la pena. Mi pregunta eterna: ¿nuestra existencia tiene realmente sentido?

Quizás parezca que lo de los contrastes no tenga relación alguna con nada de lo escrito hasta ahora. No tengo ganas de analizar nada en estos momentos; simplemente me estoy dedicando a vomitar parte de lo que se está cociendo en mi retorcida mente. ¿Y con qué fin? Vete tú a saber... Puede que sea simplemente porque soy egocéntrica, egoísta y demasiado recargada. O porque todavía estoy con una gilipollez encima de tres al cuarto.

Y venga a dar vueltas sin llegar a ninguna parte. ¿Frío? ¿Amor? ¿Paciencia? ¿Paranoia? ¿Hasta qué punto?

PS - Vamos, que me rallo sola...