domingo, 7 de agosto de 2005

corazón

late y tú respiras. vives. piensas. actuas. yerras. olvidas. perdonas...

Durante la vida de una persona pasan muchas más cosas de las que él mismo percibe. Más allá de la angustia por vivir sin entender el porqué hay todo un mundo por descubrir. Mientras tu corazón late, mil oportunidades se cruzan en tu camino. Aunque uno no siempre se da cuenta de ello, lo cual es una verdadera lástima.

se acelera. se nubla tu mente. la rabia te puede...

Y entonces... la cagas. No puedes pensar en ese estado; más te valdría callar porque de tu boca sólo pueden salir dagas y lanzas. Pero no callas y escupes toda tu rabia sin pensar en las consecuencias. Eres consciente del error mas las palabras fluyen de ti porque una vez abierto el grifo cuesta lo suyo cerrarlo.

Te marchas sin explicación. Te preguntas "¿porqué?" mientras todo te da vueltas. Aceleras el paso, te sientes fatal, casi no puedes respirar. Te ahogas. Y te mientes una y otra vez. Dices que no te importa, ¿eso es cierto? No, claro que no; si de verdad no te importara ahora no estarías llorando como una Magdalena.

comprendes y lloras...

Intentas pensar. En verdad lo intentas pero tu cerebro apenas te responde con coherencia. Sabes que vas mal y que tus actos pueden acabar con la frágil felicidad que habías conseguido. Decides entrar en fase de negación. No, no y no. Negativo. No.

lloras y callas...

Pero entonces aprietan accidentalmente el botón y explotas. ¿Podrás volver a empezar?

Eso esperas.