martes, 1 de noviembre de 2005

a medias...

Te consume el fuego. Eres capaz de abrasar con tu cuerpo; se derrite todo tipo de hielo y nada va a pararte. O eso crees. Pero pasa algo y te frustras. Comienzas a notar como la frustración hace mella en tus ánimos. Te hundes. No es el fin del mundo, pero...