lunes, 30 de julio de 2007

La Nuri

Cuando iba a la guardería conocí a una niña de mi edad que se llamaba Rocío. No recuerdo mucho más de ella, a parte de que era rubia. Pero mis recuerdos suyos se diluyen hasta transformarse en realidad en otra persona; concretamente en otra niña que, digamos, la sustituyó: la Nuri.

La Nuri, siempre con el artículo delante, era una niña diferente a nosotros. Tenía una hermana bastante mayor que ella y vivía muy lejos, en un sitio llamado el Carmelo. Pero sus abuelos estaban a un tiro de piedra de mi casa y esa fue la razón por la que ella recaló en el Milà (i Fontanals). En mi opinión, ella no encajaba bien entre nosotros, pero siempre intentó ser una más.

Era divertida; se reía mucho de sí misma. Quizás algo tontita, pero lo normal para la edad. Tardaba años en comer y siempre hablaba del camping en el que pasaba las vacaciones y los fines de semana. A veces resultaba pesado, pero siempre contaba cosas divertidas.

Lo mejor fue en octavo, cuando me venía a buscar por las mañanas a casa. Ese mismo año fuimos a Asturias juntas y pasamos una semana durmiendo en la misma habitación, junto a la Mariajo. Después, hacia el final, decidimos quedar un día a la semana para hacer cosas de chicas como hablar de chicos y demás. Mirándolo desde esta perspectiva, mi último año en el cole no fué del todo malo... Aunque también puede que lo esté idealizando un poco. Pero, ¿acaso importa?

Mentiría si dijese que jamás me enfadé con ella. Ella formaba parte de la cúpula de las chicas guays de mi curso, pero al menos no tenía los humos de las otras dos (a las que a día de hoy no quiero ni nombrar). No puedo decir que fuéramos inseparables, ni siquiera éramos las mejores amigas, pero mi recuerdo de ella siempre ha sido mucho más amable que con el resto de la gente. Por eso el encontrarnos en Port Aventura este domingo pasado ha sido una muy grata sorpresa.

Esta semana le envío un sms para ver si quiere quedar para tomar un café. Es lo mínimo por haberme reconocido después de más de diez años, ¿verdad?

martes, 24 de julio de 2007

mi vena consumista va por etapas

Mi primera adicción fue la Súper Pop, allá por el 94-95. Cada semana compraba la revistita, repleta de chicos cachas y consejos algo dudosos. Entre Brad Pitt y los Take That, yo me decantaba por Winona Ryder. Sí, aunque yo lo negase, siempre me he sentido fuertemente atraída por mujeres.

Un día descubrí el manga. A mí siempre me han encantado los dibujos animados, ya fueran de Disney, de la Warner o del palo David el Gnomo, pero toparme con el anime de Dragon Ball o Dr Slump fue lo más. Cuando el número 18 de Kimagure Orange Road, que editaba por aquel entonces Norma Comics, cayó en mis manos, decidí que la etapa SuperPopera era ya historia.

Pasaron los años y me aficioné al cómic en general, sobretodo al underground español, muy cercano al fanzinero. Aunque también compraba cómic americano, con Gen13 siempre por delante. Como me encantaba Caitlin Fairchild...

Y entonces llegó la música, una pasión latente que hoy se ha convertido en casi el centro de mi existencia (consumista). Tengo una colección de unos 300 CDs originales que he ido recopilando a lo largo de estos últimos cinco años. Vale, no todo son joyas de la corona (tengo toda la discografía completa de The Corrs y del dúo Ella Baila Sola), pero qué más da.

sábado, 21 de julio de 2007

mi verano (versión 2007)

Hace años que no disfrutaba de un verano de estas características. No es asfixiante. No es tan agobiante. No es playero.

Voy poco a la playa. Detesto la cantidad de gente que hay, más que la propia playa en sí. Con el paso del tiempo veo que me vuelvo menos socializable y mucho más solitaria. Sí, como esos bichos de hasta siete metros que se pueden alojar en los intestinos de las personas.

Para rematar, mi madre y mi hermana se largan durante X días a las Filipinas, la cuna de mi origen (genético). Durante ése tiempo yo tendré que (mal)convivir con mi hermano, un chico más asocial que yo y al cual ignoro desde hace ya mucho tiempo. Suerte que estará por aquí mi padre para hacer de arbitro, que sino...

jueves, 12 de julio de 2007

Titulado de grado medio

Sí, por hacer una titulación corta universitaria ahora resulta que no se me considera diplomada. No, soy titulada de grado medio. ¿Y qué le pondrán a una persona que ha hecho un módulo de grado superior? ¿Y a uno de grado medio?

Creo que estoy haciendo bien haciendo la superior...

miércoles, 11 de julio de 2007

En la montaña rusa (2)

No sé hasta qué punto es sano vivir constantemente sobre una montaña rusa. Vas subiendo, poco a poco hasta la cima y ¡zas! de repente te ves gritando como un loco, aunque levantando normalmente los brazos porque en el fondo te gusta esa sensación. a veces incluso sonríes y te dices que es normal, que todo lo que sube, baja. Pero no se puede bajar eternamente y, después de un rato, la vagoneta en la que montas ha perdido fuelle y ya no produce la misma sensación. Te agobias al pensar cuando volverás a subir para después volver a caer.

Es realmente adictivo. Subes, caes, te paras, vuelves a subir y a caer y a pararte y a subir de nuevo para volver a caer hasta que la vagoneta para. Continuamente, casi sin tomarte un respiro.

Aunque la rutina del día a día, con las mismas caras cada mañana deseando que lleguen las siete... Esa rutina empieza a ser otra atracción en la que uno se monta porque quiere. No se sabe si uno quiere reir, llorar o pegarse un tiro cuando se llega al puesto de trabajo. Pero esto es España y lo de conseguir un arma de fuego yo ahora lo descarto. Además, no las necesito. Y, aquella recurrente idea juvenil de comprar un billete sólo de ida al más allá casi se ha desvanecido por completo. Lo mejor es que aún conservo en mi vocabulario cotidiano aquello de "hoy seguro que me suicido". La verdad es que no me apetece morir; la vida ahora me gusta demasiado a pesar de todos los pesares y cavilaciones e idas de ollas varias.

Entre la vagoneta de la montaña rusa y la nueva atracción, quizás aún hoy me decante por las subidas y bajadas. No sé por cuanto tiempo pensaré así, porque a pesar de la addicción, uno acaba siempre con los huesos en una institución de desintoxicación.

"Hola, me llamo [pon aquí tu nombre]. Soy [pon aquí tu adicción]"

La montaña rusa no me matará... por ahora.

sábado, 7 de julio de 2007

turbulencias

no puedo evitar pensar que las cosas, para bien o para mal, van a acabar siendo inevitables. pero que conste que yo lo intento. yo soy la primera en querer una estabilidad, un algo en lo que poder confiar. no sé, es lo que quiere cualquiera, ¿verdad? trabajo con el que ganarse la vida, amigos con quienes pasar buenos ratos, una pareja con quien compartirlo todo, una familia a quien querer y en la que apoyarse...

lo peor del asunto es que con el paso del tiempo me cuestiono más cosas. me cuestiono quién soy y quién debería ser. quiero creer y no creer al mismo tiempo. quiero ser y no ser para poder hablar de un YO que forma parte del mundo. sé que soy única y al mismo tiempo una persona más.

¿por qué me gusta tanto complicarme la vida con este tipo de cosas? las dicotomías estas, tan firmes en convicciones y a la vez tan abstractas me matan.

dos al precio de uno y con regalitos que uno no se espera.

martes, 3 de julio de 2007

una de colores...

Resbalan los pensamientos
por una pendiente de desidia.
¿A dónde irán a parar?
Repinto de blanco el olvido,
de rojo oscuro la pasión dejo,
que en la soledad del tiempo
lo visto como el humo se aleja.
Azulado es un mar de recuerdos
que revivo cuan vil perro
bajo tu portal en el mes de agosto.
Negro túnel el que me lleva
al Retiro verde del centro,
ése que vimos una vez y medio...