domingo, 19 de septiembre de 2010

"Siempre que reviso el blog me pregunto porqué sigo escribiendo. Tampoco es que diga cosas interesantes. No suelo reflexionar demasiado y si lo intento, la cosa queda más difusa que al principio. Y ha dejado de ser terapéutico. Sí, antes escribía para desestresarme, para quejarme, para demostrarme a mí misma que mi existencia tenía un mínimo sentido.

Joer, qué perrería... Hoy sólo escribo para dar señales de vida. Sigo aquí, como siempre. Al pie del cañón."