viernes, 11 de febrero de 2011

saturándome con información

"Toda la información del mundo está la red. Pon cualquier palabra, concepto, idea. Seguro que encuentras algo. ¿Era lo que buscabas? Da igual, seguro que tiene algo que ver. Haz la prueba. Busca.

Pero no olvides que no es oro todo lo que reluce..."

sábado, 5 de febrero de 2011

Yo soy (¿era?) el futuro

"De pequeña no paraba de oírlo: yo era el futuro. Bueno, en realidad lo éramos todos; todos los niños. Incluso no hicieron cantar el conocidísimo We are the world en un pabellón, delante de cámaras televisivas. No tendría ni 10 años, pero yo, inocente me creí que el futuro estaba en mis manos. El futuro del mundo entero.

Ha llovido mucho de eso. No, no he cambiado el mundo. No tuve fuerzas ni valor ni medios para hacerlo. Coño, tampoco lo quise. Pero me lo creí en su día y quizás por eso me siento un poco estafada por todos.

Bueno, sí que hemos cambiado pequeñas cosas. O quizás no tan pequeñas. O quizás no las cambiamos nosotros. Buah, no sé..."

miércoles, 2 de febrero de 2011

Leyendo a Isabel Coixet...

(http://www.elpais.com/articulo/opinion/muerto/bailas/elpepiopi/20110202elpepiopi_11/Tes)

"Me empezó a sonar el nombre de Isabel Coixet gracias a Mi vida sin mí (2003). Tendría yo veintipocos años y algunas de mis aficiones eran a visitar las bibliotecas de la ciudad y el videoclub que estaba a una manzana de casa de mis padres. De allí alquilé el DVD, con la intención de ver la película sola, sentada en el sofá, como solía hacer.

Me gustó; me gustó mucho. Me pareció una buena película. Los actores me encantaron. El ritmo era bueno y el guión en mi opinión era coherente y muy bien parido. La historia me pareció creíble y muy bien contada. Vamos, que la peli me gustó mucho-mucho.

Tengo pendientes dos de sus películas: La vida secreta de las palabras (2005), Cosas que nunca te dije (1996). Pero la más actual, Mapa de los sonidos de Tokio (2009), la vi en el cine. Era bonita pero sólo eso. Bonita y hueca. Casi pornográfica. Me dejó muy mal sabor de boca. Pero bueno, todo el mundo se equivoca, así que no le di importancia. Vale, me dejé 8 eurazos en el cine, pero bueno, mejor no hacer comentarios al respecto.

Así que Isabel Coixet, escribiendo esto, me merece todo el respeto del mundo. Básicamente porque creo que tiene razón en mucho de lo que dice; porque el cine ya no es lo que fue..."