domingo, 22 de enero de 2012

No soy emprendedor(a)

"Hoy en día lo mejor de lo mejor es presentarte como un emprendedor. Ser un emprendedor mola, eres tu propio jefe y puedes hacer lo que te venga en gana. Ser emprendedor significa libertad, comodidad, ingenio, riesgo, beneficios. Ser emprendedor está de moda.

Yo no soy emprendedor(a). Soy una persona que se sacó una carrera y que ahora está sacándose otra. Soy una persona que trabaja para el emprendedor de moda. Bueno, sería más correcto decir que trabajaba para él. Básicamente este tío ha dejado de ser mi jefe; como buen emprendedor se ha embarcado en otro proyecto platanero y cool.

Yo no soy emprendedor(a) y tampoco creo que llegue a serlo. Unos dirán que me falta ambición, otros dirán que soy una persona vaga y no muy lista. Me la pela. De verdad, yo no quiero ser emprendedor(a).

O quizás algún día lo sea, pero cuando eso pase intentaré no presentarme como "Hola, soy X y soy emprendedor(a). La crême de la crême". Si eso, diré que soy autónomo o empresario. Lo de emprendedor me suena demasiado a pose, demasiado cool de pega."

jueves, 19 de enero de 2012

Palomitas

"¿El mejor invento? El microondas. ¡Di que sí! Gracias a los microondas se pueden descongelar casi al instante los congelados que uno ha olvidado sacar con antelación. Gracias a los microondas uno puede calentar la leche para el café o el agua para el té. Y gracias a los microondas se pueden comer palomitas recién hechas con las que acompañar una (mala) película.

Yo soy de esas personas que cuando van al cine no compran palomitas. Ya que tengo que pagar un pastón por la entrada intento ir a las películas que ya se presuponen que tienen un mínimo de calidad. Y como las pelis buenas merecen un respeto, pues como que no compro palomitas porque me distrae comerlas. Son la distracción estrella de los cines, más que los móviles que suenan a media escena o los cuchicheos de los que no se enteran de qué va la historia o no han pillado porqué el prota muere. Sí, las palomitas en el cine me sacan de quicio.

Pero las palomitas en casa... Me chiflan. Crujientes, calientes, con la dosis justa de sal. Y más económicas, dónde irá a parar. Nada de seis euros por el envase pequeño; con menos de un euro basta. Eso sí, siempre y cuando se compre el pack de 3 bolsas de palomitas por envase. Nada de ir a un badulaque, que entonces uno sale con la sensación de haber sido timado.

Un momento, ¡¿de qué narices estoy escribiendo hoy?!

PD.- hala, ya estamos en el 2012... joer, cómo pasa de rápido el tiempo, ¿verdad?"