miércoles, 17 de agosto de 2016

veraneando (versión 2016)

me fascina lo rápido que está pasando este verano. como quién no quiere la cosa, el día se va acortando poco a poco sin que apenas me dé cuenta. 

unos dirían que pierdo el tiempo. 

yo creo que así es como la disfruto más.

miércoles, 6 de abril de 2016

¿quién eres tú para...?

¿...juzgar una puesta de sol? ¿acaso esa puesta de sol te pertenece? ¿o es que te afecta negativamente y tus palabras las pronuncias para sentirte mejor contigo mismo? qué banal...

¿...decidir qué es el bien y qué es el mal? ¿tienes LA VERDAD entre tus manos? ¿te consideras un gurú, un guía, el faro de la humanidad? pues no pienso hacerte ni puñetero caso.

¿...ser el centro del mundo? ¿un actor blockbuster? ¿un futbolista de élite? ¿un mandatario hijo de? pues que aproveche.

PD.- ¿quién soy yo para escribir todo esto? una persona cualquiera.

lunes, 4 de abril de 2016

Pos-whatever

dándole vueltas a cosas que importan mucho y a la vez son auténticas gilipolleces para poder sentirme mejor conmigo mismo o con mi otro yo que orbita en un plano totalmente imaginario e inhóspito... intentando escribir sin signos de puntuación pero incapaz de lograrlo porque sin ellos, sin signos, las palabras desordenadas son incluso más caóticas y poco dadas al sentido común sino todo lo contrario. vamos, que no se entiende una mierda en este mar de letras que forman palabras y que se esfuerzan (bien poco) en transmitir alguna idea válida en este instante de pos-lo-que-sea. hay días (demasiados) en los que me apetecen las galimatías por el mero hecho de no estar en silencio, porque el ruido actualmente está a la orden del día: que si bombardeo de información, que si smartphones por doquier, que si Siris que responden mal a preguntas que sus creadores nunca se han planteado porque no pertenecen a minorías/los descastados...

bueno, y así es como mi mente se despeja de los días como hoy: los fácilmente olvidables por ser como son de superfluos. hasta otro ratito.

sábado, 19 de marzo de 2016

un poco de lo mío

a veces me da por escuchar canciones de desamor en bucle. canciones muy deprimentes, la verdad. si fueran imágenes, serían como zombis desmembrados que intentan comerse mi cerebro para así convertirme en uno de ellos. a veces lo consiguen, se me comen y yo me transformo en uno de ellos. ¿o será que siempre fui uno?

soy un zombi que escucha canciones de corazones destrozados, hechos trizas, triturados y metidos en sofritos. qué maravilloso...

jueves, 25 de febrero de 2016

no tengo mucho que decir pero me da igual

tengo un blog para mantenerme sano mentalmente. o eso creo. puedo escribir aquí toda la mierda que se me pase por la cabeza, publicarlo para satisfacer mi ego y luego olvidarme. porque por suerte mi mierda es anónima, o eso creo.

hablo de mi yo real a veces. otras, de mi alter-ego. de vez en cuando digo chorradas porque me hace sentir bien, me masturbo públicamente mediante palabras que puede que signifiquen algo o nada. no es que quiera notoriedad real, pero un poco de caso quizás sí. o no, vete a saber.

da igual, este diario personal no sé si lo es tanto...

martes, 23 de febrero de 2016

tengo un gato

tengo un gato. yo, que se suponía que les tenía alergia. y no, resulta que le tengo alergia a los ácaros, pero bueno, eso es lo de menos. lo que importa ahora es que tengo un gato.

es un gato miedoso, muy cariñoso y algo pesado. no salta a la mesa aunque haya comida. no se escapa por la terraza. no se afila las uñas con los muebles. le gusta estar acompañado; no soporta estar solo. es un gato muy poco gato.

bueno, pues eso, que tengo un gato.

sábado, 20 de febrero de 2016

dinero para post-adolescente

la vida de uno no se mide por el dinero que gana, siempre que gana lo suficiente para mantener su nivel de vida. pero claro, no todos tienen el mismo nivel de vida ni los mismos intereses. los hay que son singles post-adolescentes, que se gastan la pasta en sus hobbies, los cuales suelen ser considerados de críos. los que ya están emparejados pero siguen siendo post-adolescentes tienen que compaginar sus dos realidades: su pareja y el niño que llevan dentro. estos individuos necesitan mantener eso que llaman amor mientras no se vuelven locos siguiendo sus instintos. y después están los que son ya una familia hecha y derecha, esos son dar a comer aparte.

¿y yo? pues post-adolescente a secas. no tengo mucho más. bueno, sí, una PSVita nueva y un iMac 2009-early como nuevas adquisiciones. ya ves, post-adolescente total.

domingo, 31 de enero de 2016

Memoria, memoria

Me jacto de tener buena memoria para cosas como fechas, cifras, lugares, nombres y títulos. Pero a la vez soy terrible relacionando caras con nombres o con detalles sutiles como recordar los números de la lotería que acabo de ver hace 30 segundos. Puedo recordar el proceso mental que me hizo hacer una cosa y no otra, pero no soy capaz de recordar qué hice exactamente o dónde dejé las llaves.

Qué curiosa es la memoria... Mi memoria.

miércoles, 20 de enero de 2016

F., ése gran gilipollas

mi día a día se vio afectado por la presencia de F., un macho alfa que no toleraba la competencia lo más mínimo. F. siempre habla de lo molón que ha sido y es. siempre alardea de conquistas sexuales y se pavonea de su fantástica inteligencia, superior a la del resto de los mortales.

vamos, que F. es un gilipollas integral.

no todos opinan lo mismo que yo, pero me he encontrado con más de uno que está de acuerdo con mi descripción. como líder de la manada a F. le gusta demostrar lo poco hombres que son los demás, lo zorras que son todas las mujeres y lo listo que es él. no lo digo yo, F. se encarga de transmitir estos mensajes por activa y por pasiva.

un amigo me dijo que no valía la pena dedicarle ni un solo minuto a un personaje como F. porque es como darle la razón a su argumentario de que él (F.) es el centro del universo.

por eso éste será la última vez que F. se cuele en mis pensamientos. F. para mí no existe ya, si le atropella un tren me dará igual.

sábado, 9 de enero de 2016

qué es de mi vida (enero 2016)

Estuve trabajando hasta hace poco en una empresa molona de informática, con gente joven, tecnologías avanzadas y procesos innovadores.
Lo dejé porque me ponía enfermo trabajar allí.
No es oro todo lo que reluce y es que, a pesar de todo lo brillante que era la empresa y lo interesante que podía ser el proyecto, las personas que allí trabajaban no valían la pena. Vale, no todas, pero eran los suficientes como para que a uno le diesen ganas de entrar con una recortada y rememorar las masacres más inimaginables jamás anunciadas.
Bueno, exagero quizás, pero si preguntas a mis compañeros y excompañeros, muchos te dirán lo mismo.
Es una pena pensar que dediqué tanto tiempo de mi vida, tanto esfuerzo y tanto orgullo para nada. Como joven idealista pensaba que lo que hacíamos valía la pena. Vaya mierda que me equivocara.
Pues a otra cosa, mariposa.