en el centro de la mesa
y el resplandor de tu mirar
frío, distante, muy orgulloso.
las palabras invaden el aire
de la primavera de esperanza
y, mientras te observo en silencio,
mi mente las reúne con la emoción
de poeta inexperto y les da forma
de canción de amor, de canto a la vida.
"¿bailas?", pregunto vacilando
cuando suena la suave melodía
que nos hace estremecer, llorar.
tus ojos tropiezan con los míos
y una breve sonrisa se pinta en tus labios.
la pista a nuestros pies,
el tiempo simplemente observa
a un destino pasar por delante suyo.
el mundo que nos rodea
se funde lentamente en nuestro corazón
y poco a poco, sin saberlo,
dos almas se funden en silencio.
23 de junio de 1999
*-*-*
en el fondo no soy más que un espíritu pueril y que poco sabe de la vida. me dejo llevar mientras observo sin intentar mover un dedo para cambiar las cosas. ¿podría acaso cambiarlas? quién sabe...
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