te dicen que van a cambiar pero pasan los días y no notas ningún cambio. te desesperas al ver como sus promesas se van volando con el viento y como lo que debía ser diferente sigue igual (de mal). aguantas los golpes, te convences de que es normal, de que hay una razón poderosa que impide el cambio deseado. pero en realidad no te lo crees y, para qué mentir, empiezas a cansarte y a estar igual de asqueado como al princicio. de nada sirve todo lo que sientas, todo lo que esa persona te hace sentir. tu rabia te puede. tu resentimiento te corroe las entrañas. notas como tu mente te dice "basta". vas a estallar.
todo tiene un límite... y si lo traspaso será el final.
domingo, 6 de marzo de 2005
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario