el otro día leí algo interesante sobre lo irónico que puede llegar a ser el futuro profesional de una persona. en mi caso concreto, que odio programar porque implica en muchos casos poca libertad creativa, llevo más de un año trabajando como programadora en el oficialmente inexistente departamento de sistemas de una consultoría logística. y la verdad es que espero acabar la carrera ya y dejarlo, porque es increíblemente aburrido.
pero he aprendido muchas cosas. mis jefes son unos incompetentes redomados, aunque todo el mundo afirma que en todos los sitios esto es la norma. nosotros tenemos el "cariñoso" apelativo de chinitos, currantes e inexistentes. debemos ser dóciles para no meternos en problemas y a la vez, tenemos que aprender q ser tan hijos de puta como ellos si queremos subir profesionalmente hablando. y ojo, si le cantas cuatro verdades al jefe, como diciéndole que es un impresentable y una persona poco profesional, puede que acabes sufriendo un mobbing del tamaño de Australia. ¡ah! también te das cuenta que lo de la universidad, esas teorías que te decían que antes de hacer nada se debía preparar un proyecto especificando, valorando y tal las dificultades o si es un proyecto rentable y tal, no son son más que ideas bonitas que nadie está dispuesto a hacer porque no les da la gana. ¿y quién termina pagando el pato? tú, porque no eres más que un puto becario que no sabe nada del mundo empresarial.
o eso o es que somo unos primos, con ideales vacíos y un sentido de la justicia extraño.
sábado, 28 de abril de 2007
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