no sé si es la edad o si es que las cosas ahora me importan un pimiento, pero puedo decir con seguridad que últimamente ya no pienso en nada. y no es que no lo intente; tengo mucho en qué pensar, pero intento no hacerlo. o mejor dicho, no estoy por la labor de profundizar en mis pensamientos. ¿para qué? cuando la opinión de los demás es más importante que la propia, ¿por qué pensar en nada?
desidia. cansancio. inutilidad... mi día a día transcurre mientras yo miro. no actúo. no hago nada. no quiero hacer nada. todo ahora es aburrido, insustancial, estúpido. miro sin ver, no puedo pensar en nada que no sea en no pensar. es un quiero y no puedo cansado, lleno de reproches y momentos embarazosos. porque me siento cada día más tonta, más dormida, menos viva.
es una situación cíclica. ¿cómo salir cuándo se está tan acomodado? me da demasiado miedo vivir la vida, me conformo con las migajas. soy otro adolescente eterno, ingenuo e inseguro. y no sé si podré algún día convertirme en un ser adulto.
miércoles, 16 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Un poco de sal en tu vida.
ResponderEliminar