cosas del alcohol que aún corre por mis venas; mi optimismo se arrastra por los suelos. y es que hay una cosa cierta: la envidia es muy mala consejera y mala compañera de juergas. ahora mismo no puedo pensar en otro sentimiento que no sea éste; ni celos ni melancolia ni despecho ni orgullo herido. ¡qué va! simple y pura envidia. envidia porque sin buscar hay gente que parece que encuentre cosas mientras que yo no soy capaz ni de dejar de agarrarme al pasado.
triste pero cierto.
y lo que he ido diciendo durante mis últimos post no es mentira; simplemente hoy me ha enseñado hasta que punto mis emociones son capaces de hacer trizas mi lógica y mi autocontrol.
ya no quiero esas llamadas perdidas que me hacen pensar constantemente en lo que un día fue y ya no es. porque, aunque me gustase recibirlas y creer que le importo a alguien, en el fondo no hacen más que alimentar a la parte que añora esos días. esa parte últimamente ha sido capaz de eclipsar al yo que no entendía cómo aquella relación seguía en pie. quizás debería hacer que ese yo se hiciera cargo de mi vida...
PS.- no sé si ho llegiràs després del drama d'aquesta nit. ets la meva millor amiga, t'estimo moltíssim, però ahir van haver moments en els que semblava que ni et coneixia. tens tota la raó: és molt diferent veure-ho que sentir-ne a parlar, però no m'imaginava que ho fos tant! i si, em va sentar malament certes coses... coses que ni et pots imaginar. no sé si les voldràs saber o no... però clar, segons què, ja no toca. mil petons.
sábado, 19 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ho he llegit. Ho entenc. O això crec.
ResponderEliminar