sábado, 13 de junio de 2009

un pequeño apunte

[NdA.- tengo la obligación de recordar a los posibles lectores que todo lo que escrito aquí es 100% subjetivo, a pesar de intentar basarse en conceptos supuestamente objetivos. ¡Ah! Y recordad que no os tenéis que creer todo lo que dice la wikipedia; a pesar de poner los enlaces, si queréis saber más sobre los temas os recomiendo contrastarlo con otro tipo de información]


Ayer una amiga mía me escribió un comentario en el post anterior que decía así:

"Jenny!!!!!!!!!!!!

¿Por qué? ¿Por qué nos complicamos tanto la vida? ¿Por qué nos escudamos en las cosas fáciles? ¿Por qué simplemente no podemos ver los afortunados que somos y solo pensamos en lo desgraciados, solo por una ocsa en concreto cuando tenemos mil más? ¿Por qué no podemos llegar a aceptar todo lo bueno que hay y queremos más?

Es horrible, este sentimiento... de... ¿vacío? ¿Y que lo llenará?

Dani - asqueada"

Como no tengo otra manera de contestar a tantas preguntas (respuestas que se han formado bajo mi perspectiva de lo que es la vida), me veo obligada a escribir una nueva entrada, rompiendo así la promesa que me hice a mí misma de estar alejada del universo web 2.0. Eso sí, que conste que el comentario realizado por mi amiga me resulta interesante por varios motivos.

Comencemos pues.

Lo primero que voy a comentar es que todo lo que somos tiene una razón de ser. Me explico. Hay un dicho que dice que para saber a dónde nos dirigimos tenemos que saber de dónde venimos. Pues bien, ¿de dónde viene la sociedad occidental actual? Si desempolvamos lo que aprendimos en esa asignatura llamada Historia, nos encontramos con diferentes edades (a grosso modo y sin contar la Prehistoria): Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna, Edad Contemporánea. ¿En qué época nos encontramos? En la última, la Edad Contemporánea. Obvio, ¿verdad?

Bien, sigamos desarrollando la idea.

Siguiente cuestión: ¿qué caracteriza a la época actual? Por un lado tenemos la idea de la igualdad entre personas (recordemos aquello del liberté, égalité, fraternité...). Actualmente es políticamente incorrecto la discriminación por sexo, religión, raza, tendencia sexual, clase social, etc., pero a la práctica debo recordar que no es más que una utopía y no pienso profundizar en el tema porque no procede (nota mental: sería interesante escribir una entrada al respecto algún día...). ¿Por qué menciono lo de la igualdad? Pues porque supuestamente todos tenemos derecho a ser lo que queramos ser, a vivir la vida que queremos llevar, a vivir según nuestro sueño.

En resumidas cuentas, según la sociedad actual, no hay techo real; tenemos libertad absoluta para desarrollarnos como personas.

Y aquí es cuando discrepo; no todos estamos capacitados para ser triunfadores. Cuesta ver el límite, el "hasta aquí puedo llegar". Del posible triunfo llegan las derrotas y la sensación que nos empieza a invadir es la de que somos unos perdedores. No podemos digerir que hay que tirar la toalla, que las batallas perdidas no son más que el reflejo de que se ha perdido la guerra.

Actualmente la sociedad clasifica a las personas como ganadores y perdedores. ¿Quién es el ganador? ¿Quién, el perdedor?

Hagamos una pequeña (y superficial) reflexión basándonos en el fútbol, el deporte nacional, toda una religión para muchas personas.

En España actualmente hay dos grandes clubes: el F.C. Barcelona y el Real Madrid. Si miramos cómo ha acabado la Liga 08/09 veremos lo siguiente el primero de la lista es el Barça y el segundo, el Madrid. Ergo, el Barça es el campeón. En cambio, el año pasado el equipo campeón fue el blanco. Y no, no están satisfechos por haber quedado segundos, todo lo contrario. El Real Madrid es un equipo ganador y como tal no puede conformarse con ser segundo. ¿Me seguís?

¿Qué ha hecho el Real Madrid para quitarse la vergüenza de ser segundos por detrás del gran rival? Pues fichar a golpe de talonario, o lo que es lo mismo, comprar la ilusión de los aficionados con dos nombres que supuestamente garanticen futuros triunfos. Digamos que han tirado por la vía fácil, en vez de concentrarse en otro tipo de solución.

Vale, quizás me paso al simplificar hasta estos extremos las preguntas planteadas, pero creo que ya sabéis por dónde van los tiros, ¿verdad? Nos han inculcado hasta la saciedad la idea de que no tenemos que rendirnos, que tenemos que vivir la vida que soñamos vivir, que no existen límites reales para nuestra felicidad. El sueño americano al 100%, que en realidad es el sueño occidental. Y ya no hablo tanto en términos monetarios, en reconocimiento social y demás. Es una idea que se extiende en todas las vertientes del ser humano moderno y occidental.

Sólo existe un problema: ¿quién nos enseña a vivir como perdedores cuando nos dicen que no tenemos que rendirnos nunca? A veces ser este tipo de perdedores no significa que seamos perdedores reales... Pero si nos dicen que no nos podemos conformar con lo que tenemos, es normal que siempre queramos más. Recordemos que no existen límites. ¿Pero no debería ser de otra manera?

Y para acabar mi discurso, debo recordar que todo lo anterior no son más que opiniones basadas en los conocimientos adquiridos durante años. No tengo respuestas absolutas para las preguntas planteadas ya que con el tiempo se van transformando y moldeando las opiniones, pero en este punto de mi vida en el que me encuentro no puedo dejar de estar algo desencantada de nuestro estilo de vida.

Como dice el título de este blog, sigo buscando mi sitio. Quizás tengo suerte y algún día lo encuentre. Crucemos los dedos.


Pd.- Nani, a ver si podemos quedar un día y hablamos, que hace una eternidad que no sé nada de tí. A ver si consigo dar contigo de alguna manera... Un beso.

1 comentario:

  1. Muchas gracias, Jenny, por reabrir el blog por algo que te había dicho.
    El viernes estaba ultradesesperada por una cagada brutal que había hecho con un comportamiento totalmente atípico en mi, debido al asqueo de una situación (llamemosle, amor no correspondido, o bien, el "novio" que te deja pero sigue beneficiándose de ti) y el alcohol...
    El problema (aparte de la cagada) es que, que me pasen estas cosas me asustan. Temo que llegue un punto en el que no me reconozca a mi misma y deje de ser yo... o como creo que debo ser... por suerte, espero ser lo suficientemente mayor(o madura) como para poder rectificarlo a tiempo...

    Muchas gracias, en serio, guapa!!!

    Lo del café me parece perfecto y la opción es bien fácil... una de las dos le puede pedir el teléfono/mail a L.

    Un beso,
    Dani

    P.S. Si te escribí aquello es por que, basicamente, normalmente me siento identificada con lo que dices....

    ResponderEliminar