O al menos esa es su esperanza; una ilusión a la que se aferra como a un clavo ardiendo. Quizás se queme, pero no gritará de dolor. No.
Es feliz e intuye que la gente a la que quiere también lo es.
Soplan vientos de cambio...
arkie despertó en mí hace ya muchos años y ahora se dedica a hacer esbozos de sus días y sus noches y sus experiencias. no es ningún genio ni lo intenta; simplemente busca su sitio...
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