lunes, 12 de octubre de 2009

and life goes on

"Me imagino a mí misma dentro de una pequeña habitación blanca. Cuatro paredes limitan mi universo, mi existencia. A medida que el tiempo pasa noto como necesito más espacio y a golpes me dedico a tirar esas paredes que me asfixian. Pero detrás de ellas, a apenas dos metros de distancia de donde estaban, aparecen otras más. Eso sí, la habitación se hace más grande y aparecen a mi alrededor diversas herramientas que aprendo a usar. Lápices, bolígrafos, libretas, colores, libros, juguetes... Escribo. Dibujo. Leo. Juego.

Voy creciendo como persona.

Entonces siento la necesidad de echar de nuevo abajo las nuevas paredes; me vuelvo a asfixiar. Las tiro otra vez a golpes, con más rabia, con más fuerza, y lo que me encuentro detrás de ellas son nuevamente otros nuevos muros. Y también descubro la música, los sentimientos, la amistad, el amor... Mi habitación, mi existencia se hace grande. Todo resulta igual de exitante excitante. Y al mismo tiempo, mucho más aterrador. Pero así son las cosas y me tengo que acostumbrar a ello.

Vuelvo a escribir sobre las cosas nuevas todo lo nuevo que voy conociendo. Dibujo nuevos paisajes, nuevas caras. Leo nuevas ideas; con unas concuerdo y con otras no. Juego a nuevos juegos. Aprendo cosas que no imaginaba que pudieran existir...

Pero no todo es bueno ya. Es entonces cuando entra la maldad, el rencor, el odio, la imcomprensión. Normalmente agacho la cabeza, no soy lo suficientemente fuerte como para luchar contra ellos. Pero otras veces, contandas veces, levanto la cabeza y pienso que puedo, que soy capaz de ganarles.

Y a veces lo consigo.

Mi habitación actualmente vuelve a quedárseme pequeña. Otra vez me toca tirar las paredes, agrandar mi mundo.

La vida es así y me toca coger el toro por los cuernos."

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