Voy creciendo como persona.
Entonces siento la necesidad de echar de nuevo abajo las nuevas paredes; me vuelvo a asfixiar. Las tiro otra vez a golpes, con más rabia, con más fuerza, y lo que me encuentro detrás de ellas son nuevamente otros nuevos muros. Y también descubro la música, los sentimientos, la amistad, el amor... Mi habitación, mi existencia se hace grande. Todo resulta igual de
Vuelvo a escribir sobre
Pero no todo es bueno ya. Es entonces cuando entra la maldad, el rencor, el odio, la imcomprensión. Normalmente agacho la cabeza, no soy lo suficientemente fuerte como para luchar contra ellos. Pero otras veces, contandas veces, levanto la cabeza y pienso que puedo, que soy capaz de ganarles.
Y a veces lo consigo.
Mi habitación actualmente vuelve a quedárseme pequeña. Otra vez me toca tirar las paredes, agrandar mi mundo.
La vida es así y me toca coger el toro por los cuernos."
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