“Tengo un vale de fin de semana para irnos de escapada en plan pareja descarada…”
El viernes fuimos I. y yo a ver a The New Raemon al Apolo. La canción a la que pertenece el fragmento escrito se titula así, Vale por todo lo bueno y he de reconocer que durante un breve instante mis ojos se inundaron de lágrimas. No lo pude evitar; me hizo recordar ciertas cosas que prefiero olvidar para preservar la cordura.
Tengo la sensación que tanto I. como yo cargamos con unos cuantos fantasmas a nuestras espaldas. Seguramente a la larga serán un lastre (siempre y cuando no podamos deshacernos de esas lacras que pueden llegar a ser las ex-parejas), pero actualmente no son más que una anécdota que contar y comparar. O al menos eso detecto en nuestras conversaciones sobre el tema. Aunque haya una gran diferencia entre ambas (ex)relaciones, se tiene que admitir que fueron determinantes para las dos, dentro de sus respectivos contextos. Si somos como somos ahora, es porque pasamos por ello. Para lo bueno y para lo malo.
Lo mejor será que, por ahora, intentemos quedarnos con todo lo bueno. No queda más remedio que asumirlo.
“Y este vale de fin de semana podríamos utilizarlo como despedida. Un reencuentro amistoso, una redención; aunque estaría más buena, una rendición…”
Tienes razón, hay una gran diferencia entre ambas, tanta como para justificar la diferencia de situaciones en el presente.
ResponderEliminar