Bueno, a lo que iba. La cosa es que ahora trabajo en el guardarropía de una sala de baile los sábados de 11 a 4 de la mañana. Ayer fue mi segunda noche y la verdad es que se está bien. Es tranquilo dentro de lo que cabe y la gente suele ser amable. Pero claro, la cosa es que luego tengo que volver a casa. Para ello tengo dos opciones: coger un bus nocturno o el metro, que está toda la noche abierto. Yo prefiero coger el bus si no tengo demasiada prisa en llegar a casa, así que lo estuve esperando unos 20 minutillos de nada. Total, que me veo a mí misma, sola, mirando a lo lejos con la esperanza de que el maldito bus llegue. Y entonces de la nada aparece un mamarracho. Bueno, un chaval de unos 20-largos-30-pocos. Un chaval con cara de ser el tonto del pueblo. Yo pensaba que el chico iba a la parada porque quería coger el bus. Pero no, venía para ver si yo quería rollo con él. Así, sin más. Primero me saluda, me mira y decide probar a ver si suena la campana:
- ¿Tú quieres rollo conmigo? - me pregunta justo después de saludarme.
- No - contesto yo con cara de pocos amigos.
Y no digo nada más. Él se va como si nada y yo me pregunto porque los tipos raros se piensan que pueden preguntarme este tipo de tonterías. Nolontiendo, tú..."
Por que los tios son la peste... eso ya lo sabemos... salvo a algunos (poquitos) pero la gran mayoría son la peste... pfffffff.... y aún suerte que se fue tranquilamente, a mi me hubiera dado un malrollo....
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