miércoles, 18 de abril de 2012

pequeño cuento (inconcluso) de 5 minuto

"Post-adolescente maduro, con carrera universitaria, con catalán y castellano nativos, algo de inglés y de francés, con la ilusión en su justa medida (ni mucha ni poca) y con ganas de mostrar al mundo que sabe aprender, se ofrece como marioneta eficaz para cualquier tipo de sistema empresarial. No le importa ser explotado, engañado y utilizado de forma vil. Da igual, quiere ser una marioneta útil para la sociedad a la que pertenece. Total, lo primero es lo primero: comer y tener un techo. 

Con eso se conforma.

Suspiró al ver la nota. ¡Vaya chorrada! ¿Cómo iba la empresa a contratar a un papanatas así? Vaya carta de presentación más estúpida. Y vaya CV... Era mediocre. Ya había leído decenas de CV con más o menos la misma información. No daban abasto. Tenían sólo que cubrir un puesto de trabajo y en dos semanas habían recibido cientos de suscripciones al anuncio que habían publicado en buscaTrabajo.com. Ahora tocaba empezar el proceso de selección y tanto ella como su compañera de RR.HH. estaban desbordadas. En realidad ella era nueva y estaba aprendiendo. Se acordó de todos los CV que estuvo mandado durante meses. Y las cartas de presentación. Muy formal, todo. Ella, que tenía carrera, másters, un inglés avanzado y varios cursos sobre coaching. Y por eso mismo estaba allí, en ese trabajo. Estaba allí porque se lo merecía. No como el emo que había escrito aquello.

Ella se lo merecía. Ella lo valía. Ella lo había conseguido."

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