Como ya va siendo habitual en mi, me he vuelto a despertar demasiado tarde como para ir a la universidad. Vamos, que el día no ha comenzado muy bien que digamos. Para colmo tenía un examen del cual no sabía NADA; no sé cómo lo he hecho, pero he calculado mal y he llegado diez minutos después del inicio del mismo. Si el anterior parcial fue un desastre, éste seguro que me hundo.
Cosas de la vida.
En fin... Que aún sigo dando tumbos sin llegar a ningún sitio. Aunque tampoco sé adónde quiero ir, dónde quiero estar. Y pasan los días y veo como todo se me viene encima y como cada vez es más difícil salir del agujero que he ido creando con mi actitud.
Suerte que desde hace siete meses que una luz me acompaña en este camino pedregoso y polvoriento que llaman vida, que sino...
martes, 23 de noviembre de 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario