Hace años que no disfrutaba de un verano de estas características. No es asfixiante. No es tan agobiante. No es playero.
Voy poco a la playa. Detesto la cantidad de gente que hay, más que la propia playa en sí. Con el paso del tiempo veo que me vuelvo menos socializable y mucho más solitaria. Sí, como esos bichos de hasta siete metros que se pueden alojar en los intestinos de las personas.
Para rematar, mi madre y mi hermana se largan durante X días a las Filipinas, la cuna de mi origen (genético). Durante ése tiempo yo tendré que (mal)convivir con mi hermano, un chico más asocial que yo y al cual ignoro desde hace ya mucho tiempo. Suerte que estará por aquí mi padre para hacer de arbitro, que sino...
sábado, 21 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
I no et lliuraràs de les meves visites :-)
ResponderEliminar